Floyd Mayweather, ganador, invicto y “moneymaker”



La Nación | FOTO: Agencias

El prestigio adquirido debe conservarse. Y sobre todo, cuidarlo. Con 40 años y cinco coronas mundiales (superpluma, ligero, superligero, welter y superwelter), Floyd Mayweather Junior es uno de esos pocos boxeadores contemporáneos que se han ganado, sobre la base de talento e inteligencia, el halo de leyenda inmortal en el deporte. Sin embargo, esa necesidad de probarse a sí mismo para saciar su vanidad -buscando consolidarse como el mayor recaudador en la historia del pugilismo-, lo expuso a un regreso polémico ante el irlandés Conor McGregor, un reconocido campeón mundial de UFC que nunca antes había boxeado profesionalmente.

Lejos de cumplir con las expectativas que millones de fanáticos auguraban -por el simple hecho de que se enfrentaron las dos figuras más convocantes del boxeo y las artes marciales mixtas-, el combate realizado en el T-Mobile Arena de Las Vegas, ratificó la condición de gran negocio y enterró la teoría marketinera de pelea del milenio con que trataron de venderla. Fue un evento pensado directamente para el morboso público norteamericano, ávido de combinar excentricidades. El usufructo del show reportó ganancias cercanas a los 1000 millones de dólares, superando los 623 millones del combate que protagonizaron Floyd Mayweather y Manny Pacquiao, en 2015.

Desde lo deportivo, el triunfo por nocaut en el décimo round de Floyd Mayweather ante McGregor nada le aportará a la rica saga de combates épicos con los que cuenta el boxeo en toda su historia. Simplemente figurará en las estadísticas con un pequeño asterisco por superar los 49 triunfos consecutivos que Rocky Marciano hilvanó entre el 1947 y 1955. De todas maneras, vale destacar el empuje y el valor del irlandés, que arrancó con todo. Entre los dos animaron una pelea con varios pasajes emocionantes pero se terminó imponiendo la jerarquía del multicampeón.

“Money”, como lo apodan, se deleitó sabiendo que las cosas se hacen a su manera en el negocio grande del boxeo. Sin tener el suficiente brillo que pretende el espectáculo pugilístico en los Estados Unidos, Mayweather volvió a hacer de las suyas y a demostrar por qué está considerado como el mejor boxeador del mundo de la última década. Su estilo pulcro, huidizo y efectivo lo transforman en un pugilista con talento de calibre cada vez que sube al ring atraído por ganancias millonarias.

Pero más allá de estas disquisiciones, que también pasan por el gusto, Mayweather ha sorprendido a todos quienes no creían en él. Volvió después de dos años de inactividad y excesos. Entero, saludable, vital, burbujeante. Tal vez, la poca idoneidad de su rival conspiró contra su prestigio, pero eso poco le importa. Su gran objetivo lo logró con creces: reforzó su condición de gran recaudador.

Domingo 27 – 08 -2017

(Visited 258 times, 1 visits today)
Compartir...Tweet about this on TwitterShare on FacebookEmail this to someonePrint this page

Comentarios

comments