La deuda con Arango y Rey



José Ramón García [email protected]

2015 terminará como el peor año de la selección venezolana de fútbol desde el 2000, cuando en aquel entonces el equipo nacional estaba en las eliminatorias mundialistas igual que ahora: en el último lugar de la clasificación.

La crisis no es solo deportiva. Se armó el show –sin necesidad de tarima– con la carta de 15 jugadores criticando a la directiva de la FVF y al entrenador Noel Sanvicente, al que acusaron de no apoyarlos. El estratega guayanés respondió tratando de conciliar, aunque parece que reaccionó tarde y el desenlace será su despido o renuncia en 2016.

A todo eso le antecedió, en mayo, la aprehensión en Suiza de Rafael Esquivel por estar involucrado en el escándalo de corrupción en FIFA.

En medio de un año caótico, que por el bien del fútbol venezolano ojalá no se repita, pasaron por alto dos hechos que requerían una atención especial: los retiros de Juan Arango y José Manuel Rey.

Rey le dijo adiós al fútbol en un partido del Deportivo Lara, a los 40 años de edad. El ex capitán de la Vinotinto ya es el asistente de Sanvicente en la selección absoluta, en la que como jugador dejó una huella imborrable.

El ex zaguero de Caracas, Emelec, Colo Colo, Mineros, entre otros, es segundo de la Vinotinto en partidos jugados (115) y quinto en goles anotados (11). Fue uno de los pilares del equipo que bajo el mando de Richard Páez convirtió a Venezuela en un serio contendor a luchar por clasificar a la Copa del Mundo.

Por su parte, Arango sigue activo en Xolos de Tijuana. Pero en septiembre después del amistoso Venezuela-Panamá, en Puerto Ordaz, el zurdo de Maracay decidió dejar de utilizar el “18” de la Vinotinto, en medio de circunstancias que aún no han sido esclarecidas.

El legado de Arango fue mucho mayor. Es primero del equipo vinotinto en goles y partidos. Junto a Rey es el único que disputó cinco ediciones de la Copa América, También marcó en cuatro premundiales.Todo eso en 16 años.

Ambos merecen un partido de homenaje, un reconocimiento, un acto en que se les reconozca su aporte a la selección y al fútbol venezolano.

Tal vez la actualidad de la selección no es la ideal, pero en la Torre Mega II de Sabana Grande (sede de la FVF) deberían plantearse que los dos más grande del balompié criollo reciban un último aplauso vestidos de vinotinto y quien quita que esos dos íconos ayuden a reconciliar un vestuario resquebrajado, en el que deben enfocarse en que Rusia 2018 es un objetivo muy difícil, pero no imposible.

Compartir...Tweet about this on TwitterShare on FacebookEmail this to someonePrint this page

Comentarios

comments

,