“La patada a la historia” sigue esperando, esta vez por una irresponsabilidad



Raúl Zambrano – @RaulZambrano7 / FOTO: TWITTER

¿Cómo empezar a analizar un partido contra la favorita de la Copa América? La camisa albiceleste pesó más y eso es indudablemente irrefutable.

Los jugadores cometieron errores que creí que fueron dejados atrás, pero bien pudieron ser por la misma presión que genera jugar contra una de las mejores selecciones del mundo.

Los primeros minutos fueron de mucho pánico escénico. “Luisma” Seijas se ganó la primera amarilla sin necesidad con una falta en la mitad de la cancha. Significó jugar condicionado un partido que era para ayudar en la banda a Feltscher.

El primer gol llegó por una gran genialidad de Messi. El mago frotó la lámpara y el genio apareció. Gonzalo Higuaín increíblemente marcó su primer tanto de la copa.

Después del de la diana, Argentina presionó alto y vino el primer regalo de la tarde: Figuera, quien venía haciendo un fantástico certamen, regaló un balón hacia el portero que dejó sólo a Higuaín, quien a la postre no falló

Unos minutos que nos hicieron soñar

Los últimos 15’ minutos del primer tiempo fueron los más intensos de todo el partido. Argentina se relajó y la ofensiva Vinotinto dejó en evidencia a un equipo que sufre cuando se le ataca. Salomón Rondón tuvo la primera al quemarle las manos a un Romero que estaba “rezado” en la portería. La siguiente fue el cabezazo al palo del propio ‘Salo’, cualquier venezolano diría en ese momento que “a ese arco le lanzaron unos ramazos”.

El punto de inflexión

La dinámica venezolana seguía creciendo, el gol estaba al caer, las mismas tribunas del Gillette Stadium lo presentían, la cara de pánico de los hincha albiceleste era evidente. Rolf Feltscher decidió encarar y sacó un remate que rebotó en un defensa, pero nuevamente la figura de Romero salió a relucir al desviar otra pelota clara de gol.

Quedaba una última a escasos minutos del final de la primer parte, ‘Chiquito’ Romero atropelló a Josef Martínez y el árbitro sin dudar pitó penal. El posible 2 – 1 invitaba a soñar para el complemento, pero nunca llegó. Luis Manuel Seijas cobró el penal más importante de su carrera con la selección, a las manos del arquero. Su irresponsabilidad echó por tierra todo el esfuerzo que venía realizando el equipo por levantar.

Seijas cobró un penal “a lo Panenka” cuando el Independiente Santa Fe fue campeón de la Copa Sudamericana el año pasado, pero a muchos venezolanos eso poco le importó, es más, creo que muchos ni sabían ese detalle. El mismo Romero reconoció que en el bus vio el penal que había cobrado Seijas en aquella oportunidad. Ahora el volante zurdo de la selección debe asumir con toda responsabilidad esa decisión que se vio más individualista que otra cosa.

En la segunda parte Dudamel esperó 10’ minutos y cambió a Seijas por Añor, quien vio sus primeros minutos en la copa, cuando el partido pedía quizá a un hombre que encarara por bandas como: Rómulo Otero o Adalberto Peñaranda. El seleccionador nacional se la jugó, y su apuesta nunca influyó.

Los errores siguieron, y apareció un tal Messi para meter el tercero. Hay que reconocerlo, el ‘10’ jugó casi todo el partido caminando, no se puede decir que se perdió porque el del FC Barcelona tuvo un partidazo. Banega o Mascherano tampoco influyeron de manera directa en un marcador que era engañoso por generación de peligro.

Salomón Rondón, quien se peleó todas con los centrales Funes Mori y Otamendi, descontó para la nuestra con su segundo del torneo. El país no había terminado de celebrar cuando el recién ingresado Lamela encontró a Dani Hernández a contra pierna para meter el cuarto de la tarde – noche fatídica.

Alejandro Guerra fue sin duda junto a Salomón Rondón y Alexander González lo más rescatable de la presentación criolla. En la banca esperaron chamos como Otero y Peñaranda que traían un hambre terrible, sobre todo Rómulo que nunca fue titular. El caso Otero es de analizar, no se explica por qué no tuvo la confianza para jugar más minutos en la copa.

Balance positivo

El balance termina siendo muy bueno, casi excelente, ya que nadie daba a este grupo como clasificado a cuartos, y muchos menos invictos en un grupo tan complicado. Cosas buenas que se pueden rescatar y las puedo enumerar.

1.- Seguridad en el arco con Dani Hernández. Más de un año sin jugar con la selección, había sido borrado por Sanvicente, y sólo recibió un gol en la primera fase.

2.- La vuelta del “Gladiador”. Salomón no hacía un gol importante con La Vinotinto desde el debut contra Colombia en la pasada Copa América Chile 2015. Hizo el gol contra Uruguay y terminó con dos en el torneo.

3.- Estabilidad en el lateral izquierdo. Esta es la posición más endeble de La Vinotinto, varios pasaron y ninguno se pudo consolidar. Rolf Feltscher cumplió a cabalidad, cuando se creía que era Villanueva el titular, Dudamel sorprendió a todos y esa apuesta le salió.

4.- Volvió el “Lobo” feroz. Me atrevo a decir que Alejandro Guerra es el futbolista más inteligente de la selección, quizá de nuestra corta historia futbolística. “Lobito” lo ha demostrado en sus clubes, pero con la selección no había tenido ese grado de intensidad. Uno de los mejores de la copa.

5.- Se graduaron Wilker y Arquímedes. Se terminó de confirmar que Figuera debe ser el acompañante del capitán Rincón, más allá del error contra Argentina. Hizo una copa más que aceptable, y se perdió el duelo contra México que pudo haber cambiado la historia. Wilker Ángel por fin tuvo partidos serios, lleno de ímpetu y mucha concentración, nunca falló en los cuatro partidos. Dudamel debería darle la oportunidad a ‘Sema’ Velázquez junto a ángel para las Eliminatorias porque contra México se vieron muy bien jugando juntos.

A los argentinos el mensaje es claro; los esperamos en Mérida el 6 de septiembre.

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